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1.2. Electricidad atmosférica

Rayos formación

El rayo es una descarga eléctrica que salta de una nube a otra, o a tierra, cuando ambas están cargadas de electricidad de diferente signo y hay suficiente proximidad para provocar la chispa. El relámpago es el resplandor que esa misma descarga produce, y el trueno el ruido o estampido que acompaña a las chispas, y que se percibe en último lugar porque, como se sabe, el sonido se transmite a una velocidad de 331,8 m/s, mientras que electricidad y la luz se desplazan a una velocidad infinitamente superior: 300.000 km/s.

La tensión de descarga de un rayo oscila desde los 2 millones de voltios hasta los 100 millones. La intensidad de la corriente suele ser del orden de 10.000 a 20.000 amperios.

La electricidad atmosférica es la primera forma de electricidad que se conoce. Esta forma de producir electricidad no es de utilidad, en ningún caso, y más bien trae desgracias que otra cosa. 

La zona de peligro afectada por la caída de un rayo es generalmente un área alrededor del punto de impacto que puede extenderse varios metros, a menudo hasta 30 metros o más. 

Las tormentas dependen del Sol. Cuanto más calor hace, más fácilmente se forman. Las personas y animales cerca del lugar de impacto pueden sufrir lesiones por electrocución directa, efecto térmico (quemaduras) o lesiones secundarias al caer o ser lanzados por la fuerza del rayo.

⚡Medidas preventivas básicas:

  • Evitar estar en zonas altas, abiertas o cerca de árboles, postes metálicos, animales o fuentes de agua durante tormentas.
  • Buscar refugio en edificios protegidos con pararrayos o vehículos con carrocería metálica cerrada.
  • No usar objetos metálicos largos ni estar en contacto con el suelo con grandes áreas del cuerpo.
  • En caso de tormenta cercana, adoptar la “posición de impacto”: agacharse, juntar pies y manos para minimizar área de contacto con el suelo y reducir el paso de corriente. 

Creado con eXeLearning (Ventana nueva)